Inici

Accedir






Recuperar contrasenya?
 
Zapatero inyectará 50.000 millones a la economía especulativa PDF Imprimir Trametre a un amic

Dicen que en tiempos difíciles la gente muestra su verdadero talante. Tal es el caso del señor Zapatero. Sin el menor atisbo de duda nos explica que el crédito es el motor de la economía y propone inyectar 50.000 millones de euros a los bancos garantizándoles los depósitos bancarios hasta 100.000 euros.

Evidentemente, el señor Zapatero defiende los intereses de la economía especulativa, esa que ha practicado la usura hasta la saciedad endeudando a los ciudadanos hasta límites imposibles. La que, en su fracaso, ha generado esta crisis. Bien, en lugar de depurar responsabilidades, investigar, enjuiciar, y tratar de recuperar todos los recursos posibles, el señor Zapatero (como el resto de sus colegas) premia a los delincuentes.

Para los humanistas es evidente que este nuevo voto de confianza a los banqueros no va a hacer más que acelerar el desorden actual porque lo que se ha caído es un sistema, un modelo económico y social obsoleto, incapaz de satisfacer las necesidades de los pueblos.

Puestos a inyectar liquidez, al señor Zapatero, se le podría haber ocurrido hacerlo en la necesitada economía doméstica. Es una cuenta fácil. Salimos a algo más de un millón de euros por habitante. Seguramente, con esa cantidad, las familias podríamos cancelar nuestra hipoteca, comprar viviendas, coches, invertir... Seríamos un país de millonarios.

Puestos a buscar soluciones de urgencia, podría decretar una amnistía hipotecaria porque la mayoría de ciudadanos no llegan a fin de mes e igualmente van a dejar de pagarla.

En el Documento Humanista (1993) leemos: El gran capital ya ha agotado la etapa de economía de mercado y comienza a disciplinar a la sociedad para afrontar el caos que él mismo ha producido. Frente a esta irracionalidad, no se levantan dialécticamente las voces de la razón sino los más oscuros racismos, fundamentalismos y fanatismos. Y si es que este neoirracionalismo va a liderar regiones y colectividades, el margen de acción para las fuerzas progresistas queda día a día reducido. Por otra parte, millones de trabajadores ya han cobrado conciencia tanto de las irrealidades del centralismo estatista, cuanto de las falsedades de la democracia capitalista.  Y así ocurre que los obreros se alzan contra sus cúpulas gremiales corruptas, del mismo modo que los pueblos cuestionan  a los partidos y los gobiernos. Pero es necesario dar una orientación a éstos fenómenos que de otro modo se estancarán en un espontaneísmo sin progreso. Es necesario discutir en el seno del pueblo los temas fundamentales de los factores de la producción.

Para el Partido Humanista existen como factores de la producción, el trabajo y el capital, y están demás la especulación y la usura. Los humanistas proponemos un  nuevo modelo económico fundamentado en la cogestión que obligue al capital a su máximo rendimiento productivo y que garantice, para todos, un nivel de vida digno.

 
< Anterior   Següent >
 

Enquestes

Creus que milloraran els trens quan siguin traspasats a la Generalitat?
 

¿Quién está en línea?